lunes, 19 de abril de 2010

"LOS DOMINGOS EN FAMILIA..."

Casi sin proponérnoslo, desde que dejé de hacer funciones los días domingos, junto con mis hermanos y dos primos míos con sus respectivos hijos nos juntamos en la casa de mi padres, quienes muy amablemente, cena mediante, nos hacen pasar una noche regia donde nos ponemos al día y jugamos a que somos una gran familia intentando emular aquellos días en los que mis hermanos y yo teníamos la misma edad que sus respectivos hijos y en los que era habitual comer juntos. Y ahí están mis padres, trabajadores ambos, intercambiando sus roles de padre, abuelos, concejeros, etc. Observándonos como estamos que nos falta y dándonos la energía suficiente como para encarar nuestra semana.
En lo que a mi respecta, cada domingo por más que no tenga muchas ganas de salir, o bien tenga otros compromisos, los suspendo sistemáticamente por pasar el único momento de la semana con mis padres. Pura alegría y buena onda son esos domingos, donde me encuentro con los verdaderos afectos, los de sangre, los incondicionales, los de siempre. Pero anoche, lamentablemente no fue un domingo más.
Un día que había arrancado con un sol radiante en la quinta, termino con una tormenta de piedras del tamaño de un pelota de tenis (No estoy exagerando, os juro). La pesadilla empezó en el viaje de Belgrano a la casa de mis padres en Olivos cuando me sorprendió la lluvia de piedras, luego de aparcar el auto bajo el techo de un restaurante chino y dejar que pasase el diluvio, continué viaje hacia la casa de mis padres pensando que ya todo lo malo había pasado e imaginando a la pobre gente de las villas, de las casas precarias, como arrancan el lunes después de que su casa es apedreada por una lluvia intensa? Claro que ni en mis mejores pesadillas podría haber imaginado el panorama que me esperaba al llegar a la casa de mis padres.


Fui el último en llegar a la casa paterna de Olivos y apenas llegué la imagen fue bastante distinta a la que solía encontrarme cada domingo.
El panorama era desolador, todos los ambientes estaban húmedos ya que recién acababan de secarlos luego de que cayera chorros de agua (literalmente) en cada uno de ellos. Mi hermano mayor observaba con resignación su auto recién comprado, el cual tenía dos agujeros en su vidrio frontal que eran lo más parecido al impacto de 2 tiros. Las calles cubiertas de hojas secas y ramas verdes arrancadas de cuajo por el temporal. Mi madre desencajada en la cocina y haciendo un esfuerzo sobre humano por recuperar la buena templanza de cada domingo, preparaba una picada reemplazando el típico: "Hola mi amor!! que contas de nuevo?" por un frío: "Viste lo que nos pasó amor?".
Al salir al parque presencié una imagen que me partió en dos: Mi padre estaba en el techo de la casa, llevaba puesto esas binchas con linterna incorporada, como la de los mineros en las películas, observando con una impotencia retenida el techo de su propio hogar. El 70% de las tejas estaban destruidas por la fucking lluvia de piedras y el solo se preguntaba al unísono: "Que hago? y ahora que hago? Me hubiese gustado tanto poder responderle, poder calmarlo. Intenté darle una mano pero era imposible tapar todos los agujeros esa noche. Me sentí tal mal por ellos, por mis hermanos. por mis primos, por mi. El teléfono seguía sonando sin pausa y el mismo nos devolvía más y más comentarios acerca de los las daños de las casas linderas, ya que tenemos otros familiares que viven en la zona. Todo la atmósfera era desoladora.

Dos horas después, sentados a la mesa, intentamos fingir que nada había pasado y remontar nuestra ceremonia de cada domingo, la alegría de la familia unita. A pesar de todos los intentos y de algún que otro chiste de humor negro, o comentario banal de estilo de: "Hay cosas peores" - "Por lo menos estamos todos juntos". Nadie pudo remontar el espíritu que solían tener las cenas de domingo y el silencio se hizo presente en varios momentos de la cena. Mi padre no probó bocado, al margen de que esbozo alguna que otra sonrisa durante la cena, cuya sobre mesa casi pasó inadvertida. Esa noche me fui muy triste fingiendo una rudeza poco sostenida.
Se que hay cosas peores, se que mis padres van a salir adelante, de que el vidrio del auto de mi hermano en breve se va a reemplazar y que hay gente que realmente luego de este temporal se quedó sin casa. Pero no pude con mi egoísmo y durante los 15min. que duró el viaje a mi casa, en el auto de mi primo nadie habló, estábamos tristes, masticando el porque de esta situación a nosotros? a mis padres? que lo único que hacen es laburar y que cada cosa que tienen se la han ganado rompiéndose el culo día a día. Porque? porque a ellos? Siento la impotencia de no poder sacar de mi cuenta bancaria el dinero sufriente para decirles: "No se preocupen viejos, mañana vienen los obreros y en 3 días tienen un techo nuevo. Me repito: Se que hay cosas peores, pero esta me tocó a mí, o mejor dicho a mis viejos... y no puedo retener el impulso incontrolable de la injusta naturaleza, el sentimiento de pensar, al margen de que cada día estoy más lejos de la religión, donde está dios cuando pasan estás cosas?!! porque les toca a gente laburadora, a gente de buena sepa como mis viejos, como mi hermano? y hay cada hijo de puta que anda suelto cagando a gente y que de esto ni se entera. Se que tampoco esta bueno desear el mal a otro, y se que en el fondo no lo estoy haciendo, solo me hago preguntas dentro de mi tristeza de domingo, la cual permanece en este lunes.

Es mucho querer y trabajar para estar bien, en paz, solo un día a la semana con mis padres? Hoy estoy triste, enfurecido por no poder ayudarlos como quisiera y se que todo en breve pasará. Pero hoy no puedo ni quiero salir de este estado. Y deseo fervientemente ver reír a mis padres el próximo domingo y que esto solo sea una anécdota graciosa más contada a la lejanía.

Hoy estoy triste.

Continuará...

martes, 13 de abril de 2010

YENDO DE LA CAMA AL CINE



















No se que pasa con el cine Argentino, ya que no creo que sea un problema de los últimos años, pero desde que tengo uso de razón o mejor dicho desde que me he vuelto un asiduo seguidor de las películas nacionales noto la falta de buenos guiones que existe dentro de la industria de nuestro país. Ojo que no es una apreciación mía en particular, sino que mucha gente del palo del cine y ni que hablar de los "señores críticos" opinan lo mismo. Al margen de que en este último caso, los cuales funcionan de la misma manera que los de teatro, siempre le van a encontrar el pelo al huevo (Siempre.)
Desde mi lugar de simple espectador, disfruto enormemente ver cine con la excelencia y el calor que le imprimen sobre todo los actores Argentinos, de hecho en nuestro país tenemos un nivel inmejorable de directores que laburan en varias partes del mundo, de productores, directores de fotografía y ni que hablar de los "milagros" que se hacen para finalizar un rodaje en la mayoría de los casos casi sin presupuesto o lo que es peor hipotecando sus propios hogares. tarea de "hacer cine", la cual en la mayoría de los casos pasan varios años hasta su estreno, es digna de mi admiración. En este aspecto hacer teatro es mucho más accesible y palpable, pero bueno este otro tema.

Desde el día que me enteré que Graciela Borges y sobre todo Antonio Gasalla estaban filmando una película juntos y a pesar de que Burman (Su director) no es santo de mi devoción, me ilusioné mucho con el día de su estreno el cual no se hizo esperar demasiado. Uno de los mejores cómicos de nuestro país (vivo) junto a una de los referentes máximos del cine Argentino eran reunidos en la pantalla grande. Obviamente la misma semana del estreno fuimos con mi amiga "G" a verla. De más está decirles que no había posibilidad de pasarla mal en el cine y así fue. Ver al genial señor. Gasalla dentro de una comedia dramática haciendo de viejo gay y muy bien acompañado por la Borges, quien juega de su hermana dentro de una mezcla de borracha social y loca linda fue impagable. Lo único malo de película, y no es un detalle menor, es el flojo guión que presenta; como en la mayoría de los películas Argentinas el punto débil radica ahí. Prácticamente la línea argumental se reduce a los comportamientos de cada personaje (Incluyo también los roles secundarios) a través de distintas situaciones dejándonos bien en claro la patología de cada uno de ellos y deteniéndose (Solo un poco) en la relación de ambos hermanos. Lastima porque la película, haciendo a un lado las gloriosas actuaciones de sus protagonistas, está plagada de buenas intenciones y momentos que luego no son transitados en profundidad o directamente, tal vez debido a la crueldad de la edición, fueron abortados pasando a mejor vida.
Al margen de que la película está muy filmada, con excelentes planos y con una fotografía exquisita (Se filmó parte en Bs As y parte en Uruguay) Las escenas dentro del teatro de “Villa Laura”, las calles del pequeño pueblo de Uruguay con las fachadas de sus locales estancados en los años 70 son muy bien recibida. Párrafo aparte para el actor que hace de director de teatro, plagado de excelentes cliches que solo reconoceremos los que estamos en el palo. Pero la historia amigos!! Falla, no cierra, no es potente, está inconclusa, se queda en cartilla en la cartilla de presentación de los personajes y no avanza. Hasta el mismo final, tema que no abordaré (Lógicamente) contiene un plano hermoso pero que huele a: “No se como cerrar esta historia por lo que pongo esta bella imagen… FIN” (Véanla es bella con “B” grande.)


Me pregunto a mì mismo:

Porque siempre en nuestro cine fallan las historias? o la historia es muy pequeña y hacen durar las secuencias indefinidamente, convirtiéndose en esas películas en las que pareciera que nunca pasa nada? (La única que se maneja bien en ese estilo de contar la nada es Lucrecia Martel - opinión personal)
Hasta cuando el cine Argentino se va a seguir apoyando solo en la actuación del actor como si eso fuera todo? En este punto siento que tenemos que aprender de la producción de otros países, y no me estoy refiriendo a Hollywood solamente porque ellos también hacen cagadas. Pero la seriedad, el tiempo, el trabajo casi de relojería que se le da al guión es algo que en nuestro cine pocas veces se ve. Lo comprendería tal vez si estuviera hablando de algún director de cine novato, el cual tal vez no tenga aún las herramientas o los medios para conformar un guión sólido. Pero estos monstruos como Burman, que laburan con una muy buena producción, que ya ocupan un lugar importante dentro de la cartelera local y en el mundo inclusive, que hasta tienen un canal de TV atrás apoyando su proyecto y cuentan con semejante elenco Premium… no es justo. No perdono, como simple espectador, que el guión sea tan flojo; además tampoco es una cuestión de dinero confeccionar un buen guión. Igualmente creo que es un problema mundial, el tema de los buenos guiones, no es casual que en USA (Una de las cunas cinematográficas del mundo) cada vez hagan más secuelas o versiones agiornadas de viejas películas o bien adaptaciones de novelas consagradas como "best seller".

Obviamente en el caso de "DOS HERMANOS" (No se a quien le puede llegar a interesar mi opinión) "Hay que ir a verla", solo por ellos dos vale la pena movilizarse y salir de la comodidad de la cama y el DVD e ir al cine.
Ahora bien, como reflexión final de todo este post con ambiciones no alcanzadas de crítico frustrado me quedo con el siguiente pensamiento: Si tan solo con dos actores de un carácter soberbio como la dupla formada por Gasalla-Borges se puede hacer una película buena y digna de disfrutar como la de Burman, cuan mejor sería que la misma esté complementada con un sólido guión que cuente una historia contundente?


Alguien ya la vio? me gustaría escuchar alguna otra voz.


Continuará...
PD: La cereza del pastel: quédense en la sala a ver todos los créditos, les aguarda una grata sorpresa.

lunes, 12 de abril de 2010

TAZA NEGRA CON FONDO TURQUESA

Como decía el slogan del famoso comercial de puros: "El sabor del encuentro", 15 días atrás vivencié el sabor de la tarea cumplida. Un sentimiento que hacía rato no transitaba. Sentimiento que florecía ante cada estreno de un espectáculo mío, ante cada nacimiento de mis sobrinas o bien ante la simple concreción de pequeños objetivos que me fui poniendo en la vida.














A medida que uno va creciendo, va cumpliendo años, se va poniendo... por que no decirlo! màs adulto, el camino (Por lo menos en mi caso.) hacia la concreción de los objetivos se va tornando más dificultoso. Para no sentirme frustrado y abandonar la lucha suelo aferrarme a pequeños elementos, como una especie de amuletos que me ayudan a llegar a la meta. Uno reciente y que recuerdo con mucho cariño, fue cuando decidì irme a vivir a solo.
El mismo dìa que lo puse en mi libreta, ya que dicen que las cosas hay que escribirlas para focalizarlas bien y que se cumplan, como una señal de que en ese momento empezaba mi lucha, pasé por un bazar y me compré 2 tazas negras con fondo turquesa. Al tomarlas en mis manos y luego de supervisar puntillosamente que no estuvieran cachadas en ningún sector, como una especia de flash back auto impuesto, me vi a mi mismo sentado en un sillón en el interior de un departamento mirando una película y en mi mano izquierda descansaba una de las 2 tazas.

Casi 3 años después, el pasado viernes mi hermano festejaba su aniversario de bodas y me dejaba a mis 2 queridas sobrinas bajo mi responsabilidad. Dicen que 10 años no es nada y vaya que esa frase hizo mecha en mis niñas, las cuales en abrir y cerrar de ojos cumplieron 11 y 9 años respectivamente. Uff, reconfirmo y escribo en el espejo cual Nacha Guevara esta frase: "10 AÑOS NO ES NADA".
Apenas llegaron a mi dto. cual adolescentes floggers adelantaras a sus edades (Sobre todo la pequeña de 9 años!!!) tiraron sus bolsos de animé japonés en mi impoluto sillón recto símil cuero negro azabache, el peso de las mismas formaba surcos en sus posaderas y ante mi asombro logré contenerme. Censurando mi espíritu obsesivo compulsivo del orden, no lo corregí. Ellas con el desparpajo y la ingenuidad de sus edades me ayudaron a cambiar unas crecidas plantas a sus nuevas y holgadas macetas de barro. Acto seguido nos fuimos a ver una película. Esa tarde proyectamos "Lluvia de hamburguesas", el titulo no prometía mucho, debo confesarlo más allá que lo importante para mi era compartir el tiempo con ellas. No obstante la película resultó muy piola, no solo para chicos sino para grandes también, se las recomiendo para una tarde con sobrinas o hijos.
Al estar tirados los 3 en mi cama de 2 plazas completando casi todo el espacio físico, pude advertir la 1er señal de su crecimiento y del transcurso de los 10 años junto a ellas. A veces me cuesta entender, como hasta hace 10 años atrás, esas personitas no existían y como era mi vida sin ellas. Al llegar la noche nos fuimos a comer afuera, o mejor dicho a un restaurante de comidas rápidas, a pedido de las niñas lógicamente. Nos comimos casi 5 combos entre los tres, los cuales incluían unos exquisitos sundaes de postre. Durante la cena rápida ellas hablaron sin parar, al mismo tiempo que adicionaban a su hamburguesa, con el profesionalismo de un chef: papas fritas, aderezos de varios colores, intercambiándose tomate por lechuga según sus propios gustos, Para rematar todo ese acting con un golpe seco a la tapa superior de emparedado, cual pase mágico, que les permitiò a semejante banquete pasar a través de sus pequeñas boquitas pintadas (Con permiso de la madre llevaban brillo de frambuesa en sus labios.) Esa fue la 2 señal que me hacía verlas de manera diferente e indefectiblemente retrotraerme 7 años atrás, cuando en el mismo local de comidas rápidas, quedaban casi inalterables los combos en la mesa, ya que el objetivo más preciado por ese entonces era obtener un juguete plástico de los que consiguen en el barrio de Once pero 10 veces mas caro e ir inmediatamente a jugar al pelotero (Años despues, por reiteradas demandas fueron sacados de la mayoria de estos locales de fastfood.) Hoy ya no había esos pedidos, por el contrario la conversación rondaba acerca de sus últimas vacaciones en la playa, o en las zapatillas "Pony" que la mayor había visto en el shoping o en la notebook que tenía pensado comprarse la menor (9 años!!!) con sus ahorros de la comunión.
Al llegar a casa nos pusimos como objetivo jugar algún juego de mesa o ver la 2da. parte de "Crepúsculo" (En este momento no recuerdo el título original) y quedarnos despiertos hasta aguantar, hasta ver el sol (Dijo la más grande) como hacen los adolescentes (Pense yo). Por supuesto que ganó la 2da opción; tal parece que los juegos de mesa en las nuevas pijamadas ya no están de moda, aunque me parecía un plan encantador ver el amanecer junto mis sobrinas desde la terraza de mi casa, tirados en una reposera los tres cubiertos por la misma manta. Tal vez algún día lleguemos hacerlo.
Mientras yo intentaba conectar la reproductora de DVD al LCD (Por dios! porque tiene tantas salidas estas TV nuevas!!), la más grande chequeaba sus e-mails por 3ra vez en el mismo día sin comprender porque no tenia ninguno nuevo, la menor salió del baño con su pijama (El mismo ya no era de princesitas sino de 47 Street) y con cara de: "Mi reino por una cama! (3ra señal de que ya no eran mis bebes), reposó su rostro sobre la almohada y en un abrir y cerrar de ojos, cuando la peli ya estaba pronta a iniciarse, cual "Bella durmiente" en pleno conflicto del cuento se durmiò placenteramente.
Solo transcurrieron 25min. de película y la mayor, la más “pre-adolescente” también cerrò sus ojos, luego de confesarme que ya había visto la película en 2 oportunidades y que no me había dicho nada porque quería que yo la viera a pesar de que la 1ra era mejor q esta. Obedeciendo su pedido (A pesar de que tenía razón, la 1ra era mejor), terminè viendo la película sentado en mi sillón "Pierre Paulin" estilo años 60, ya que entre las patadas de "karate kids" de la menor y los ronquidos de la mayor se me dificultaba la concentración. Al terminar la proyección, y mientras corrían aún los títulos atravesados por una canción melosa, típica de los finales de película Hollywodense para teens. Me encontró sentado en el nombrado sillón de época, tomando los restos de un té verde en mi tasa negra con fondo turquesa casi en un rol de estatua viviente. Sin proponérmelo, pude advertir que dicha imagen era lo más cercano a la que había soñado 3 años atrás… en aquel bazar de la avenida Sta Fe donde habìa adquirido las tasas, cuando veia tan lejana la concreción de este gran objetivo. No fue un deja vou, eso se los puedo asegurar ya que la escena era diferente: En mi sueño estaba solo sentado frente a un televisor con mi taza negra con fondo turquesa y en este caso estaba rodeado de mis sobrinas (Imàgen insuperable.) Me detuve si, pero sin darle demasiada entidad a ese momento. No quise profundizar sobre el hecho ya que pensé que no era el momento indicado para darle rienda suelta a mi emoción, ya que si por casualidad llegara a despertarse alguna de mis sobrinas no sabría explicarle lo sucedido o bien q era lo que estaba pasando. Tal vez hubiesen pensado que el tío estaba loco y lloraba con una taza en la mano (Que imagen patética no?)
Acto seguido apagué la tele y me fui al sillón cama del living, en busca de un descanso. Sabia que a más tardar a la 8am, mis niñas estarían con los ojos abiertos de par en par, diciéndome: "Y ahora que hacemos, vamos a ir a la quinta?"
Era una noche templada, por lo que no coloqué ningún tipo de manta en el sillón. El ventanal que comunica a la terraza estaba abierto de par en par y por la claridad de la noche se notaba que en breve arribaría la cálida luz del amanecer de un retrasado verano que estaba empecinado en no dejarle aire al otoño. Intenté dormir y hasta pretendí no darme por enterado de lo que me estaba pasando, del momento que habìa percibido timidamente en la habitaciòn con las niñas. Obviamente a los pocos minutos, me incomparé casi como un robot, me calenté otro té verde y salí a la terraza del pequeño departamento de Belgrano a presenciar el amanecer. Sentí que era lo debía hacer en ese momento y lo hice: Llevaba solo conmigo una bermuda floreada, una remera blanca con el cuello en “V” vencido por el paso de otros veranos, mi taza negra con fondo turquesa en la mano izquierda, y me dejé, simplemente... estar. Me entregué a los pocos sonidos que una ciudad cosmopolita podría brindarle a un amanecer de domingo. Claro está que me faltaron algunos de detalles: como mis sobrinas quienes dormían en la habitación, como la manta, como la reposera de madera de cedro, como la 2da taza que en su momento había comprado en el  bazar y que 1 mes atrás había roto al intentar lavarla, entre otros detalles. Aunque esa mañana, mientras la chicharra de un tren se escuchaba en la lejanía, sentí por un momento que todo estaba donde tenía que estar, de alguna u otra manera diciendo "presente", que todo era tal cual como lo había soñado 3 años atrás.
Solo... mirando el amanecer, atravesando un sentimiento que me cuesta expresar en palabras: tan pleno y tan llano al mismo tiempo. Desde ese lugar, en las alturas, pude saborear el hermoso gusto de la tarea cumplida, de la meta superada, del pequeño gran objetivo logrado.
Ese amanecer me di el tiempo que nunca tengo para pensar...  para mirar..  para reír… con tanto gozo (40min despues aprox.) Recién cuando mi barbilla empezó a sumergirse en el sol de aquel inolvidable amanecer, comprendí que nuevamente la película había llegado a su fin. Los créditos ya los conocía de memoria, por lo que volví a descansar a mi sillón cama. Apenas al cerrar los ojos no recordé más.

(Este párrafo adrede lo quiero escribir en tiempo presente)
Ellas, mis sobrinas, quienes desde hace poco más de 10 años forman parte de mi vida dándole mas sentido, más responsabilidad,  mas contenido.
Ellas que me hacen verme a mí a su misma edad en situaciones similares. En una lucha constante para no repetirme en viejos errores que "adultos" de ese entonces cometieron conmigo.
Ellas quienes en pocos años van a necesitar alejarse de nosotros (Su familia) para salir, experimentar con sus nuevos amigos. Ya no va a ser un buen plan ir a dormir a la casa del tío "artìsta".
Ellas, las mismas que cuando estén por finalizar su adolescencia van a sentir, tal como lo sentí yo, la necesidad de volver a los suyos. Ya sea para presentarnos a sus novios, ante cualquier problema o bien para pedirnos una mano con sus nuevos proyectos laborales, etc. Ahí pretendo estar yo, fuerte, dándoles la contención que necesiten para el caso.
Ellas cuando se transformen en adultos y lleguen a mi edad actual (Y esto si que lo deseo fervientemente) al leer este blog me entiendan, recuerden con nostalgia esas pijamadas y se enteren de lo que pensaba su tío cuando las miraba raro, con su taza color negra de fondo turquesa en la mano y tal vez se preguntaban por que el tio se queda tildado ante alguna pregunta nuestra.
Ellas... mis señoritas "L" y "R"... mis pequeñas boquitas pintadas.



Continuará...
PD: Otro día hablaré de mis amaneceres adolescentes o no tanto, os prometo.




viernes, 26 de marzo de 2010

Nunca màs Viviana Canosa ?



Ayer 24 de marzo, día en el que se recuerda a los más de 30.000 desaparecidos, siendo una de las épocas más nefastas de la historia de nuestro país. Entre las 5 40pm y 5 50pm, me encontré en mi departamento llorando frente al televisor. Lo más tragicómico de la situación, que no me encontraba viendo un informe especial de TN, o la melosa transmisión de la TV Pública o bien el gran despliegue de cámaras y helicópteros de C5N (Nuestra versión seudo facho de la CNN) Estaba viendo el programa amarillista de la Canosa, vestida con un conjunto de encaje rosa impecable y con su pelo laqueado de peluquería, el cual solo tenía un leve movimiento en dos mechones seleccionados cuidadosamente de su flequillo. No se que le ha ocurrido a esta mujer, pero últimamente dedica algún bloque de su programa chimentero a cuestiones más humanitarias (Seguramente tenga que ver ese cambio con su último viaje a Haití?) ya que no es la 1ra. vez que veo en la repetición que pasan a las 2am notas de este estilo.
Vale la pena aclarar, para la mayoría que obviamente no me conocen, que nunca fui una persona con un gran compromiso social y mucho menos político. Tampoco estoy muy convencido de que se fije una fecha especifica para recordar a las victimas, ya que considero que semejante flagelo, como la toma del poder a cargo de los militares, la cual se sabe que duró bastante más que un solo día. Provocado un dolor tan intenso, profundo, irreparable e inmenso en todos los argentinos que el solo hecho de que en cierta forma los medios, las abuelas y madres inclusive nos obliguen a recordar estos hechos en el marco de una fecha especifica, cuando en realidad debería ser como lo "es", un dolor que nos va acompañar de por vida. En fin, no me cierre aún el tema de fijar una fecha, salvando las diferencias lo veo más emparentado al caprichoso día de la madre o del padre, cuando todos los días nuestros padres son "padres". En estos 2 últimos casos lo entiendo más por el lado comercial del "regalito" y la mar en coche (Que carajo querrá decir esta frase: “La mar en coche”?); o será que de algún modo también nos quieren comercializar un genocidio de semejante magnitud? Juro que cuando veía las imágenes por la televisión, donde se veía entre otras secuencias: el puesto de choripan en el medio de la plaza rodeada de comensales hambrientos, una formación del algún partido político bailando al son de una batucada como si estuvieran en una cancha de fútbol, el imponente escenario más cercano al de una estrella de rock que al de un encuentro con semejantes características, en donde la gran bailarina Mora Godoy realizaba un fragmento de su show Tanguera, intercalado con fragmentos de hermosos poemas y cartas sobre actuados en demasía por reconocidos actores comprometidos con la causa, entre otros momentos pintorescos... sentí que se trataba de una gran fiesta seudo cool. Solo faltaría al día siguiente las típicas fotitos de las celebritys posando con una cerveza de marca en la mano y al pie de cada imagen se podría leer: “Juan Palomino dijo presente en la carpa VIP del evento “desaparecidos”. Nada más lejos del objetivo final que encierran estas conmemoraciones. Tampoco pretendo levantar la barita de la gran moralina o del señor comprometido. Yo no tengo ningún pariente desaparecido, ni lejano ni cercano. No tengo ningún amigo cuyos padres estén desaparecidos e inclusive hasta pocos años era tan hueco mi pensamiento que ni siquiera me detenía a pensar en esta etapa nefasta de nuestra Argentina. De hecho creo que lo único que comparto incondicionalmente es llevar el mote de haber nacido unos meses antes en los que explotó el golpe de estado mientras que mi joven madre se preguntaba en su cómoda sillón chesterfield verde inglés recién comprado: “A que país estaba trayendo a su hijo? y si esta situación iba a cambiar en algún día”. (Para ese entonces no sabía ni el 10% de los hechos y acciones horrorosas que íbamos a ser testigos años más tarde.)

Paradójicamente, en el día de ayer logré encontrarme con mi emoción, no con las imágenes de este seudo festejo conmemorativo y televisado con más de 20 cámaras, sino que lo encontré viendo un pulgoso, kisch y previsible programa de chimentos. Cuando en un momento uno de los panelistas confesó al aire que él era hijo de desaparecidos mientras que al mismo tiempo, la conductora del ciclo mostraba una fotografía color sepia de la madre del panelista abrazada a su hermana mayor en una playa de Mar del Plata. Obviamente que a los pocos minutos irrumpió en escena, a través de un móvil en vivo desde la plaza de mayo, la hermana de este, quien llevaba enlazado a su cuello la misma foto con su madre ampliada. Hasta el momento todo trascurría sobre los carriles previsibles de un programa de chimentos y mientras esperaba el golpe bajo, a los hermanos llorando vía coaxial y la pelirroja conductora fingiendo emoción y dolor. Sorpresivamente fui espectador de un momento hermoso, donde pelos de la piel se me erizaron como solo me sucede ante una emoción extrema, cuando lejos de las palabras cursis que uno esperaba, el panelista haciendo unos esfuerzos imposibles por mantener inalterable el tono de su vos, confesó en vivo un comentario que siempre le hacía su hermana, quien lo escuchaba serena y atenta desde el móvil. Lo citaré textual: "Mi hermana siempre me decía que yo hacía televisión o bien intentaba hacerme famoso pensando que mi madre, tal vez viéndome por la tele, me podría encontrar".
Sin poder terminar casi la frase, el panelista se levantó bruscamente de su butaca ofreciendo un movimiento fugaz que evidentemente no estaba previsto por el director del programa y tapándose el ojo derecho cual niño que no quiere que lo vean llorar, corrió a los brazos de la conductora que por un momento se olvidó de sus acartonadas poses felinas y lo abrazó como la mejor madraza. Como una matrona que abraza a su hijo en la puerta del cole en su 1er. día de clases, como la madre que abraza a su hijo al recibirse de medico, como la madre que abraza a su hijo ante la muerte de un ser querido, como la madre que abraza a su vieja madre intentando aprovechar al máximo sus últimos tiempos juntas, como la madre que abraza a su nieto, como la madre que abraza a su esposo cuando su hijo deja vacía una habitación de la casa, como la madre que abraza por el solo hecho de poder abrazar.
La conductora lo apretujo junto a su regazo, posicionando sus piernas paralelas al piso como para no perder el poco equilibrio que le proporcionaba sus extensos tacones al tono. Un plano que no le favorecía en nada la tomaba de atrás con sus pequeñas pantorrillas saliendo hacia afuera como quien se arquea por el sobre peso que le proporciona al que está sosteniendo pero que le quedaba tan bien en ese instante. En un momento el panelista, conciente tal vez de los tiempos televisivos amago a soltar a la conductora y esta lejos de acceder a su pedido lo acogió aún más fuerte, diciéndole lo mucho que lo quería a viva voz y desprendida de su impostado tono meloso. Inmediatamente la cámara comenzó alejarse, cual final de una lagrimosa película de sábado por la tarde y bajo la mirada atónita, seria, perpleja de los demás panelistas quienes no comprendían la situación dentro de ese contexto, la conductora bajo un tono digno de una obra de Lorca ordenó un corte. Todo fue tan real, tan emocionante que jamás imaginé que este 24 de marzo de 2010 iba a comprender, aunque sea en un porcentaje minimìsimo, el dolor de una herida abierta, el no saber como y cuando mataron a tu madre, el no tener un lugar físico donde llevarle una flor, el no saber cuanto sufrió, que le hicieron o lo que es peor... la duda eterna, el no saber si mirar al cielo o a la tierra, el "no saber" si en algún lugar del planeta aún vive esa persona desaparecida tan injustamente.
En el ex canal de Romay, esa tarde estaba todo preparado para ser un momento estándar más de la TV Argentina, un momento de obligada y pasatista reflexión sobre un tema que muchos hablan, politizan, discuten, pelean, pero solo una mínima parte se detiene a pensar en el dolor "real" (Encomillo esta palabra adrede y con extrema furia.) de semejante acontecimiento histórico (una buena tenía que tener, ya es historia, triste, pero historia al fin.) Más aún viniendo de un programa de características tan frívolas como el de la colorida conductora, cuyo mayor conflicto solía ser "Quien tiene las tetas mas grandes o a quien se le encapsuló primero".

No me da vergüenza en admitir, que en el día de ayer, aquel programa de chimentos, las palabras del panelista, la emoción sincera de la conductora me hicieron comprender un poco más el dolor de aquella época nefasta. Tampoco me da vergüenza que hasta el día de la fecha no puedo dejar de sentir un rechazo especial cada vez que veo un falcon verde, así como también no puedo dejar de llorar y de remitirme a este recuerdo cada vez que escucho: "Todo esta guardado en la memoria..." en la voz carrasposa del poeta León Gieco.


(Sugiero al final de este post, bajar el tema de Internet, cerrar los ojos y solo escuchar la letra, no cantarla, solo escuchar la letra.)



Queda claro que no estoy de acuerdo con ponerle una fecha conmemorativa al golpe de estado como quien cumple años una vez al año. Creo que es un dolor que debe estar con cada Argentino día a día, y estar muy atentos para que esto no se vuelva a repetir.

Al finalizar este post y luego de dar 1.500 vueltas decidí no poner la palabra con la que suelo terminar mis comentarios ("Continuará..."), por obvias connotaciones y solo por esta vez pondré...

Nunca más. (Punto final)

viernes, 5 de marzo de 2010

Vivir dentro de un huevo.

Hay momentos en la vida en los que me gustaría vivir dentro de un huevo y no hacerme cargo de nada de lo que genero, sobre todo a nivel laboral, que es el área en la cual me expongo tal cual soy, sin filtro, con las consecuencias que ello conlleva.



Ya han pasado poco más de 2 años de mi "auto-parate artístico" y desde hace unos meses estoy trabajando en lo que he dado en llamar "operativo retorno". No he reflexionado aún como ha sucedido, como he tomado esa dedición y hasta debo reconocer que me sorprende a mí mismo como fui llevando la vida sin mi trabajo artístico (Los que verdaderamente me conocen, entenderán perfectamente este ultimo párrafo.) 24 meses atrás jamás se me hubiera ocurrido parar mi actividad teatral de casi 8 años ininterrumpidos de ardua tarea, durante los cuales llegué a estrenar hasta 4 obras durante el mismo año. (Año 2004 / 3 éxitos - 1 fracaso. No es mal promedio. No?) Fueron tiempos de laburo intenso, malos tragos y excelentes recuerdos sin lugar a duda. Estoy convencido que mirando hacia atrás y haciendo un racconto de la cantidad de vivencias y enseñanzas que me regalaron cada uno de mis espectáculos, volvería a realizar todo de la misma manera, inclusive con aquellos errores. De lo contrario jamás hubiese conocido a las maravillosas personas que conocí (Más de 130 actores pasaron por mis manos. No piensen mal por favor). Entre los cuales destaco amigos; quienes hasta el día hoy y ya sin trabajar juntos seguimos teniendo una excelente relación; personas con las cuales me he cagado de risa durante todo el proceso de trabajo y al finalizar la temporada jamás los he vuelto a ver; actores que pasaron sin pena ni gloria y que sin saberlo me ayudaron a ver claramente lo que no quería de mi profesión y hasta algún que otro HDP que se portó como reverendo culo, de los cuales prácticamente he borrado sus nombres de mi vocabulario y por suerte me sobran los dedos de una sola mano para contarlos. Gracias a ellos también aprendí a huir de esa clase de personas, más allá que el truco a veces, como diría el prócer Tusàn (Padre, el hijo es un trucho) puede fallar. Alejándome del resentimiento, de la envidia, del deseo que al otro le vaya mal. Sentimiento que lamentablemente en este ambiente está muy instalado. No entiendo como hay personas que se pueden alegrar con el fracaso del otro, sobre todo dentro del teatro, trabajo por demás ingrato y mal remunerado, si uno pone en la balanza el enorme esfuerzo que requiere llevarlo con respeto al público y profesionalidad.
Cada vez que abro un diario y leo alguna nota de personas que han laburado conmigo, cada vez que veo un programa de TV o bien una publicidad donde aparece un amigo, o se q tal o cual le está yendo genial en una gira por el exterior del país, me pongo tan feliz. Como si yo fuera parte de ese logro, cuando en realidad se debe pura y exclusivamente a ellos. Por que se lo que han laburado para conseguirlo, porque los conozco desde sus comienzos, cuando éramos compañeros de conservatorio, de talleres de entrenamiento, etc. Donde soñábamos con ese futuro para nosotros, con ese deseo enorme de vivir de nuestra profesión. Lo cual en nuestro país es casi un privilegio.
Yo conté con ese privilegio, por casi 3 años de mi vida. Donde luego de renunciar a mis trabajos periféricos a mi vocación (Que hermosa palabra. Repitamos: vo - ca -ciòn.) me dediqué sin pausa y poniendo todas mis fichas a mi profesión. Ese fue precisamente el año en el que monté 4 espectáculos y realicé casi 6 workshop en un mismo año como una forma de subsistir (Gracias sta. G por bancarme en esa y otras tantas que ya me explayaré en un post dedicado a ti.), una verdadera locura de mi parte.
Cabe aclarar que también me pone muy feliz reencontrarme con ex compañeros, con los cuales también sonábamos el mismo futuro y que hoy por hoy están más que alejados de ese objetivo. Pero son felices desde un lugar, tal vez y esta es una opinión muy personal, más sencillo, más llano. Pero son felices carajo!! Y eso es lo importante. En definitiva, todo ser humano corre detrás de ese manjar que solo comemos en algunos momentos del año, que se llama "felicidad al wok" o como les guste comerla a ustedes (A la parrilla, hervida, frita, etc.) Tal vez algunos corran mas despacio, otros la persigan caminando y hasta algunos, los inconformistas de siempre, esperen sentados que la presa se acerque a ellos.
De lo único que me arrepiento a veces, es de no haberme detenido a conocer un poco más en profundidad algunas personas.
Por aquellos tiempos era tanto el laburo de montaje, de prensa, de ensayos, de todo! (Tengo el mal hábito de estar en "todo") que nunca encontraba hueco para profundizar en las relaciones humanas, las cuales sin ningún tipo de vergüenza confieso que las relegaba a un 2do. y hasta a un 3er. plano, pensaba que la prioridad la tenía el espectáculo en si. Seguramente era un escudo de auto defensa, una forma de evitar los darnos, los cuales siendo la cabeza de una compañía, inevitablemente y en un 90% de los casos, iban dirigidos así mí persona. Acción que me llevó años comprender el porque de esas reacciones humanas. Acto seguido decidí no juzgarlas más.
Por supuesto que a la distancia uno se da cuenta de la infinidad de errores cometidos y siempre caigo (Supongo que a muchos nos pasa con el pasar del tiempo que pensamos: "Hoy lo haría de otra manera, desde otro lugar, con más seguridad, con más tranquilidad".)
En fin, volviendo al tema de este post (Lo sé, otra vez me fui al carajo.) hoy tengo un poco de miedo de "volver", como la película de Almodóvar. Volver después de poco màs de 2 años, luego de haber dejado un "pequeñito" lugar que ya tenía ganado entre los directores jóvenes (Ya no lo soy.) del under porteño.
Hoy tengo una lista de proyectos, entre los que destaco:

"Chica, la película".
Un espectáculo multimedia (Debo aclararlo ya que hoy por hoy cualquier gil proyecta un video de los Parchis de fondo y dice que un espectáculo "Multimedia y Bizarro".) cuya temática transcurre en el set de filmación de una película de clase C basada en la "Casa de Bernarda Alba".
Hace 3 años que empecé a esbozar el libro y hasta la fecha no le encuentro la vuelta para cerrar la historia. La cual intenta ser una especie de triller psicológico pero al mismo tiempo con un humor negro dentro de estilo de mis obras. Aunque en esta oportunidad bajando el nivel de actuación de los actores hacia un registro más urbano y no tan exagerado.

"BOLUDA".
Se desprende de un proyecto que se iba a llamar "StoryBoard - solo niñas bonitas". Un espectáculo complicadísimo que incluía no solo actores, sino diseñadores de indumentaria, fotógrafos, artistas plásticos, mùsicos en vivo, entre otras cosas.
Luego de importante convocatoria, en las cual hemos recibido más de 600 CV. Seleccionamos, con las ayuda de 6 actrices previamente elegidas las cuales ya habían laburado conmigo, 20 mujeres más con las cuales nos encerramos a investigar por casi 4 meses. Finalmente, por una cadena de sucesos desafortunados (leer "Paso a Paso".) el proyecto estuvo en el frezzer por casi 2 años y deseo que este año llegue el momento de mostrarlo.


Pasó a Paso:

- Disolución del equipo de producción (Prefiero no dar detalles.)
- Disolución del espacio escénico (El C.C.Recoleta 1ro nos acepto el proyecto y hasta nos ofreció la sala Villa Villa, al asumir las nuevas autoridades puestas por el "cultural" Macri, nos dieron una patada en el culo.)
- Disolución del cerebro del director (Ante tanto material que me regalaron las actrices, cambié el rumbo del guión técnico unas 5 veces aproximadamente, hasta que en un momento tuve que decirles que hiciéramos un párate de unos meses para reacomodar el guión.)
- Disolución de una las actrices protagónicas (Al volver del parate y ya con el guión técnico terminado y la mayoría de los textos armados, listos para ser aprendidos y montados. Una de las actrices protagónicas (Te quiero muchìsimo igual sta. S.) me comunicaba que se iba a vivir a España. Ahhhhhhhhhhhhh...
Por supuesto desde ese momento el proyecto quedó suspendido por tiempo limitado que terminó siendo ilimitado. La renuncia de la actriz, que iba a ser un papel genial como la hermana fracasada de la cantante Viky Buchito debido a su parecido extremo, fue la cereza que coronó el pastel para decir hasta acá llegamos. Asì? no (Como dirìa la Chiqui.)
Des más está decirles que la mitad del elenco se ofendió conmigo, muchas con razón y otras al reverendo pedo. Jamás cerré la puerta a este proyecto y algunas de ellas ya lo daban por terminado desde el vamos (Irresponsablemente patético.) A lo largo de este tiempo escuché muchos comentarios boludìsimos, los cuales prometo dedicarle un post especial a la época que llamaré "StoryBoard". Hoy en día, convertido este espectáculo en "Boluda", realza los mejores momentos y personajes que se desprendieron de aquel período de investigación. Es una oda a la mujer boluda y Argentina en todas sus facetas e intenta dejarla parada mucho mejor de lo está, mostrando los distintos tipos de mujer a través de sus edades, ya que la edades del elenco oscilan entre los 18 a los 65 años. Por supuesto que no va a ser fácil la vuelta, ya que varias actrices y por obvias razones (Prefiero reservarme las mayoría.) no van a ser de la partida. Algunas por dedición propia y otras simplemente porque no las quiero ver más. Al margen de que guardo un muy buen recuerdo de ese intenso período de investigación, en el cual conocí hermosas mujeres (Por fuera y por dentro), de hecho no tengo planeado dejar de laburar con varias de ellas. Esta es una de las posibilidades más firmes, con las cuales supongo volveré al ruedo este año. Ya que es un proyecto que si bien no se va a realizar en su ambicioso formato original tal como fue pensado, sino que se llevará a cabo desde un lugar mucho más austero. Debido a que luego de golpear varias puertas comprendí que mis delirios artísticos son demasiado voluminosos para la pobreza de recuersos de los espacios alternativos de Bs As y demasiado pequeños para los teatros comerciales (Paradoja o conformidad? voten!)
Igual el capítulo storyboard indudablemente merece un post especial que en breve subiré.

El regreso de Casting o Patrika ?
A finales del 2009 tuve dos curiosas propuestas. Una que me llegó de rebote y otra que podría decirse generé yo mismo. La 1ra me llegó por parte de un actor que trabajó en 2 espectáculos míos, quien junto a un grupete (En un 90%, también actores que pasaron por la Cia Patrika.) armaron unas fiestas que en pocos años se convirtieron en un referente dentro de la movida de fiestas temáticas del estilo "Club 69". Luego de 3 años y ya convertidos en empresa denominada: "Fiestas Plop". Sus responsables me ofrecieron reeditar "Casting 1", bajo una producción más ostentosa y con la condición de que yo solo me encargué de "dirigir". Propuesta más que tentadora pero que aún estoy en tratativas, ya que para serles franco, no es lo que más me motiva volver con un espectáculo ya realizado (Temp. 2002/03) más cuando se trata de un éxito contundente, como lo fue a lo largo de sus dos temporadas (La 1ra muy dura, la 2da un placer total en todos los sentidos.) También les propuse que de no llegar a ponernos de acuerdo, que evaluaran la propuesta de poner a otro director a montar "Casting 1", ya que independientemente de mi, me encantaría ver un espectáculo mío montado por otra persona. También les propuse armar un espectáculo más visual-pro y for export, que sirva para viajar al exterior. Cosa que no me dieron el ok, pero que tampoco descartaron. Tal vez este ultimo viaje que hicieron a Nueva York y estando alojados a solo dos cuadras de donde se presentaba la Cia. Argentina con su espectáculo "Fuerza bruta", los haya inspirado aún más a pensar en mi propuesta y en el hecho de "se puede".
Y por otro lado, refiriéndome al que generé sin querer yo solito, tiene que ver con el mayor éxito que generó mi Cia. teatral y que luego de este hecho, sistemáticamente ha adoptado el mismo nombre: "Patrika".
A fines del año pasado y viendo unos fragmentos de la obra a través de mi filmadora de mano, caí en la cuenta que en el 2010 se iban a cumplir 10 años del estreno de este hermoso espectáculo, por el cual poca gente daba crédito y terminó siendo uno de los espectáculos off más vistos en su momento (+ de 15000 espectadores en solo 11 meses.) Divagando con la idea de hacer algunas funciones especiales en conmemoración de dicho aniversario, se me ocurrió llamar a un productor (Sñor BP) quien en su momento había visto "Patrika, la muñeca alemana" junto a un fan de mis obras, quien años más tarde se convertiría en uno de los integrantes del olvidable grupo musical Mambrú. Quienes en su momento, y antes de ser "famosos" (No se me ocurre otro calificativo). Tenían ganas de producir mi próximo espectáculo, que en su momento iba a ser "Casting" (Para ese entonces aún no sabía como se iba a llamar la obra.) ya que estaban por tomar las riendas del teatro "De la comedia", por ese entonces tristemente cerrado y estaban armando la programación. Solo hubo un detalle que ninguno de nosotras ni en nuestras peores pesadillas jamás imaginó. Meses después de la reunión con el novato productor y el ex Mambrú vino la devacle del 2001, todo se fue a la mierda en Argentina y yo obstinado como siempre, seguí adelante con mi proyecto hasta la últimas consecuencias, o sea hasta estrenar, llevándome "todo" y a "todos" por delante. Aunque el precio que pagué en ese entonces fue bastante caro.
10 años después, el ex mambrú se encuentra triunfando en España con una versión libre de "Jesucristo Súper Star" y el productor novato de aquel entonces ya consolidado, abrió su propia productora y yo, frente a mi viejo libreto de Patrika y sabiendo que hoy por hoy solo no lo podría hacer ni con 15 piñas coladas encima, no tuve mejor idea que comunicarme con el sñor. BP y proponerle este nueva locura "hacer 8 funciones a todo trapo de Patrika". Ante mi asombro y lejos de recibir un no rotundo o lo que es peor, un silencio sepulcral, me respondió a la brevedad y me propuso que nos juntáramos a charlar más en profundidad acerca de la propuesta (Mudìsimo) Y en eso estoy, con estos dos proyectos que he denominado "Retorno vintage". No se que deparará el destino para mì, tal vez no se concrete nada con respecto a este tema, pero el solo hecho casi surrealista de haber comenzado hablar nuevamente sobre estos proyectos tan queridos por mi y los cuales han sido vistos (Entre los dos.) por más de 25000 personas, me hace bien.

DOMESTICA.
Este proyecto, (Prometo que es el último) me tiene bastante enganchado, son esas ideas que te caen como un adoquín en la cabeza de repente, sin previo aviso y casi como que se escriben solas. La famosa "inspiración" que le dicen los que suelen escribir.
Se trata de un espectáculo compuesto por 7 domésticas que realizan un curso clandestino de como matar a sus patronas y no ser descubiertas en el intento. A todas las une el mismo objetivo, que es ni màs ni menos que ocupar el lugar que dejarán vacantes sus respectivas amas de casa, una vez que ellas se deshagan de su existencia. Este el proyecto más verde que tengo junto al inicio del boceto de otra obra (Aùn sin tìtulo.) basada en el gran fracaso de mi temporada en MDQ.

También tuve 3 propuestas de personas que quiero muchísimo, quienes me han solicitado que les escriba un monólogo y que si me queda algún tiempo extra, también me haga cargo de la dirección. Idea que me produce más emoción que entusiasmo, ya que si bien me encantaría dirigirlos nuevamente luego de varios años sin laburar juntos, no creo que me de el cuerpo para abarcar todo. Pero me llena de orgullo que al pasar los años, cuando ya se han convertido en actores profesionales la mayoría de ellos, confíen nuevamente en mi mano como director. Intentaré desde mi humilde lugar, hacer todo lo posible para cumplir con ellos y escribirles algo digno de ser respetado por un potencial público. Veré si mi cabeza no se encapricha y me deja hacerlo.

En fin, en esto estoy señores. En esta catarata de confesiones, saliendo de mi casa huevo, de apoco, sigiloso. O mejor dicho, por ahora solo abriendo las puertas cuidadosamente, programando mi agenda, sin descuidar a mis afectos que no quiero volver a perder por el "teatro". No tengo vergüenza en confesar que tengo mucho miedo de volver, cada vez más. Los años me dan màs miedo. No solo por el lugar que dejé vacío en su momento y que ya expliqué al iniciar de este post, sino por desconocer como se irán dando las etapas de cada proyecto (Los que hacen teatro me entenderán mejor.) Tengo mucho más claro lo que quiero, y eso me hace sentir mucho más vulnerable. Ya no quiero ser más el 1ro y no le tengo miedo al empezar de 0 o bien al hecho de que no haya una cola de gente esperando por ver una obra mía. Solo quiero hacer teatro y que lo vea la mayor cantidad de gente posible y ocuparme en eso, pero ya no más "cueste lo que cueste", pisando al que tengo al lado, ya no más. Tampoco me convertiré en una carmelita descalza, porque no está en mi esencia, sino corriendo cuidadosamente a las personas que perciba que no están empapadas del proyecto, nada de estar por estar. Si uno "está", tiene que estar ahí, presente, saliendo a enfrentar con buenas armar la adversidades.
A veces pienso que sería mejor permanecer dentro del huevo, recordando el pasado, ya que en casi 15 años de laburo he llevado a cabo lo que que muchos no hacen en toda su carrera. pero inmediatamente mi espíritu aventurero, teatrero, soñador y hasta casi boludòn me hace abrir nuevamente las puertas y ventanas de mi casa huevo y a salir a la puta calle! hacer algo tan sencillo y al mismo tiempo tan conflictivo, como lo que me gusta hacer... teatro, solo eso…

Puro teatro.


Continuará...

martes, 16 de febrero de 2010

Desayuno en Brasil.

Hoy a la mañana, al notar que la cafetera estaba rota, decidí batirme un capuchino instantáneo. A los pocos segundos de acostumbrar a mi oído al típico frenesí sonoro del "bate que bate", empecé a sentir el aroma del café e indefectiblemente me trasladó sin escalas a los veranos en Brasil con mi familia. Cuando mi padre nos levantaba bien temprano, ya que había que "aprovechar" la mayor cantidad de horas en la playa. Además de las miles de anécdotas que ya contaré en otros post, jamás olvidaré aquellas mañanitas.. en Brasil.
Que ricos esos desayunos frente al mar por dios. Todos los días eran como la última cena: frutas, jugo de naranjas bien naturales, café, galletas, una especie de factura, que no eran medialunas lógicamente, yogur de uva (Mi preferido) el cual no existía aún en Bs As. Los típicos dulces en sus característicos frascos de vidrio, los cuales luego de usarlos, se transformaban en vasos. Nada podía ser más perfecto que ese momento del día, la familia entera reunida en la mesa en estado de "vacaciones", donde por más pequeños que podíamos ser, tanto mis hermanos como yo, nos dábamos cuenta de lo relajado que estaban nuestros padres. Podíamos escuchar de fondo el romper de las olas, y una brisa marítima nos hacia cosquillas en el pelo. Era un desayuno de película. En el interior, la casa era enorme, repleta de cuadros y obras de arte talladas en madera. No se, pero había algo en esa casa que me atraía enormemente. Cuando la ceremonia del desayuno finalizaba y mientras todos juntaban sus bártulos (Palabra que me encanta) léase: cremas protectoras, bermudas, libros, tablas de surf, sombrilla, heladerita, etc, etc. Desde la terraza donde quedaban los restos del banquete, me quedaba un ratito más observando el romper furioso de las olas en la orilla, jugando con mis play móvil, mientras que desde la cocina sonaba de fondo la voz chillona de una conductora infantil.
Años más tarde me enteraría que el dueño de la casa donde estuvimos parando en Brasil, se consagraba como un reconocido artista plástico Brasileño y aquella voz chillona que escuchaba desde el televisor, llegaría a ser muy famosa en nuestro país, bajo el sobre nombre de Xuxa. Tampoco pensé que años más tarde también, y ya convertido en adulto, iba a estar parado al lado de la máquina de café de una empresa aérea, batiendo un simple capuchino y que esa acción me iba a transportar aquellos maravillosos desayunos en Brasil.
Aunque no lo parezca, fue bueno empezar mi mañana de martes de esta forma.


Continuará...

jueves, 11 de febrero de 2010

Hay un extraño en mi mesa

El pasado 3 de febrero fue el cumpleaños número 62 de mi querida madre y durante gran parte de la velada, nuevamente me sentí un extraño en su mesa.
Llegué al evento, fiel a mi estilo, tarde y empapado. Desde hacía 3 días diluviaba en Bs As. Apenas pasé la puerta empecé a saludar a varios de mis parientes, quienes ya se estaban acomodando a lo largo de una mesa vestida con un mantel blanco impoluto. No estaban todos, ya que al ser un día de semana, muchos de ellos laburaban al día siguiente y otros continuaban sus vacaciones. Entre ellos mis hermanos y las queridas nietas de mi madre. Al margen de que superábamos ampliamente las 20 personas, número que tal vez para otras familias signifique una multitud, aunque para la mía sea poco. Tal vez estaba cansado de todo un día de laburo en una oficina aérea que cada día me aleja más de mi centro, o tal vez no estaba de "ánimos", como dice Almodóvar (Pido disculpas por semejante comparación), pero me fui difícil pilotear el momento, ingresar en una conversación, mostrarme feliz y pleno. Inmediatamente saludé a mi madre (Este momento no tuve necesidad de fingirlo) y le di su regalo, un hermoso conjunto de cachemir en tono salmón rosado comprado en la calle florida, en una típica casa armada para turistas. A simple vista supongo que le gustó, mi madre es "rara" para la ropa, todo le gusta pero luego no lo usa o lo cambia (En ese aspecto nos parecemos bastante). Con respecto a mi regalo, no tuvo mucho tiempo de agradecerme el cumplido ya que se encontraba muy atareada armando los platos recargados de sándwich de miga y ordenando fervientemente a mi padre que le diera algo de tomar a los sedientos invitados.
No hacía falta que me diga nada, se la veía contenta, recién llegada de sus vacaciones, con un vestido veraniego al cuerpo en color negro y con un collar, más veraniego aún, en tonos celestes y azules que seguramente le había regalado algún invitado y ella como una excelente anfitriona, se lo puso agradeciendo el cumplido a pesar de que jamás usa bijou, porque le molesta, le da calor (Palabras textuales de mi madre).
Se me hizo larga la noche, no me sentía bien y tuve que utilizar algo que odio, la técnica de la cara 4 = hombre pleno y feliz. Herramienta que supe entrenar a lo largo de mis 4 años en la Escuela Municipal de dramático y otros tantos en cursos particulares. En un momento de la cena, y como una forma de darme ánimo a mi mismo, recordé el buen momento que pasamos 2 años antes, en esa misma casa. Siempre me dio buenos resultados este recurso, de ante un momento "malo", pensar en uno "bueno" (100% cierto, los invito a probarlo).

Aclaro, antes de seguir con este post y como para que se entienda, que me pone enormemente feliz saber que mi madre continúa cumpliendo años, sobre todo cuando los viene llevando tan bien.
Desde chico, cuando me enteré que mi abuela (Su madre) había muerto de un cáncer a la joven edad (Aún) de 60 años, tenía pánico que mi madre, fumadora activa y sin ánimos de abandonar ese vicio, tuviera el mismo final. Por tal motivo el día que cumplió 60 años, junto con la ayuda de toda mi familia le hicimos una gran fiesta semi-sorpresa. No la pudimos ocultar del todo ya que a mi madre no se le escapa una.

Ese día la echamos literalmente de su propia casa y la mandamos al coqueto departamento de su hermana mayor, con el objetivo de que no fuera participé de ningún preparativo.
Fue una noche inolvidable (Palabra que me remite indefectiblemente a Reina Reech y a Cherutti - Que horror!!) y por sobre todas las cosas, con un ánimo "especial" reflejado en cada uno de los invitados. No se si les pasará lo mismo que a mi familia, pero a medida que uno va creciendo, los cumpleaños familiares son todos iguales, no tiene sorpresas ni sobresalto alguno. Son días curricularmente festivos en los que uno siente la obligación de ir, de no poder faltar. Son esos eventos en los que antes de salir de mi casa imagino todo lo que va a pasar, de que temas se va hablar, quien va a ser el blanco de todas las críticas, con quien me voy a volver, etc. (Triste no?)
Mi familia es muy numerosa, de parte de mi padre son 5 hermanos (Todos vivos) y de la parte de mi madre eran 7 hermanos (Dos muertos - va con humor) lo que conlleva a tener cumpleaños frecuentemente. Con decirles que hay meses en los cuales llegamos a tener más de 7 agasajos. Lo que ha generado un estado de acostumbramiento generalizado en mí, hacia este tipo de encuentros y cálculo que en varios integrantes de mi familia también, aunque no lo manifiesten a través de un blog como en mi caso. Pero el gran festejo del 60 aniversario de mi madre sin duda fue especial, donde todos hicimos cosas diferentes, las cuales no estábamos acostumbrados hacer.
Luego de sacar a mi madre, y con la ayuda de sus hermanas (Mis tías), primas, sobrinas (Sus nietas - es medio al pedo que aclare esto, no?), padre y hermanos, empezamos con la ambientación de la casa. A pesar de la amenaza constante de unas caprichosas nubes parapetadas en el medio del parque, y luego de discutir con mi tía, quien insistía que mudáramos el festejo a su hogar, el cual tenía un living comedor "enorme" (Palabra textual) y quedaba a solo 3 cuadras de la casa mi madre.
Mi negativa fue rotunda, quería hacerlo tal cual lo había planeado en mi cabeza, como si fuera una obra de teatro que estaba a punto de estrenar y ni el productor más hincha pelotas me iba hacer cambiar de idea. Sumergido en mi característica pedantería de "Yo soy - yo puedo”, matizada con un touch de "Nadie en la faz de la tierra lo hace mejor yo", como si tuviera la habilidad de dominar el clima en Bs As, una vez más me empaqué y dije: - A colgar la pantalla! - y ahí nomás todos sin chistar, me dieron una mano para colgar la enorme tela blanca de 5 mts de alto por 8 mts de largo, la cual me había traído del teatro donde trabajaba en ese entonces.
Durante la noche anterior no había dormido dándole los últimos detalles a un video que preparé de forma casera con mi notebook, para mi madre, con fotos de toda su vida, nada más y nada menos que "60 años". Inmediatamente, cual ejercito que se prepara para una invasión, trabajamos sin pausa colgando lámparas chicas por todo el parque, velas naranjas, manteles rojos, música de cold play de fondo y más de 200 globos blancos. Durante la ardua tarea debo reconocer que llegaron a caer algunas gotas, pero era tal mi empecinamiento y las ganas de regalarle ese día especial a mi madre, agasajarla como realmente ella siempre lo hizo con todos nosotros, que unas fucking gotas de agua, no nos iban a arruinar la velada.

A las 9 de la noche en punto empezaron a caer puntualmente los invitados, llegaron a casi 90 personas entre familia y amigos. Solo falto uno de sus hermanos y una tía, los cuales estaban disfrutando de sus vacaciones en la costa Argentina.
El reloj marcaba las 22 15hs cuando Gloria (Mi madre) hizo su gran entrada. Apenas bajó del auto, estaba su hermana Blanca, quien se había encargado de toda la decoración floral del evento. Apenas mi madre puso un pie en la vereda y casi sin terminar de incorporar su columna, le dio un beso interminable en su mejilla izquierda mientras que con la mano derecha le colocaba un bouquet de flores coloradas y blancas en su cabello, logrando una pareja armónica con la ambientación de toda la casa.

Debo remarcar, como ya lo hice al inicio del post, que mi madre nunca fue de usar mucha bijou y menos algún elemento extraño en su cabello. Pero esa noche estaba tan radiante y expectante, que tal vez por la emoción de su hermana o bien en gratitud a nuestro esfuerzo, ingresó con una altura y elegancia digna de una princesa con su pesada tiara de diamantes. Ella, una hermosa mujer llamada Gloria... mi madre.

Jamás imaginó lo que le esperaba adentro (Sugiero a partir de ahora poner de fondo "green eyes" de coldplay) En la casa había poca gente, solo algunos ansiosos que no pudieron esperar a que mi madre llegara al parque para saludarla. Cual Mirtha Legrand, rodeada de flashes y una cámara filmadora que registraba cada paso, tardó casi 10min. en llegar al parque, donde la esperaban sus seres más amados. Todos encimados y casi tapándola, la besaban, la abrazaban, le entregaban regalos de todos los tamaños, le tocaban el pelo, el bouquet y todos al mismo tiempo. Yo también la saludé, tal vez con menos detenimiento que el resto, ya que estaba más que preocupado para que todo saliera más que bien. Dos horas más tarde íbamos a tener la oportunidad de darnos un abrazo que hasta el día de hoy recuerdo sin poder contener las lágrimas.
Los que me conocen, saben que soy un poco frío para estás cosas, pero ustedes, que están acostumbrados a "abrazar", sabrán lo que se siente cuando uno lo hace con las personas que realmente ama.

Cada detalle de esa noche fue diferente, nada previsible, no era un cumpleaños más, era distinto. El cielo estrellado no se pudo portar mejor con nosotros. A pesar de que era verano había un clima ideal, el aroma de las velas, la energía de los invitados y las conversaciones solo evocaban anécdotas de momentos compartidos junto a mi madre. Los globos blancos parecían moverse al son de la música que se dejaba escuchar, no aturdía. Todos mancomunados en un solo objetivo, pasarla lo mejor posible dentro de un momento único. Esa noche nadie discutió, nadie se quejó, nadie fue criticado, a todos les gustó la comida, la bebida, las tortas. Todo fluyó de una forma tan placentera, tan relajada, que no hubo lugar para detenerse en tonteras. Fue tan perfecta que me cuesta plasmarlo en este post para que me entiendan. Podría subir un fragmento del video de la fiesta, pero tal vez perdería la magia que tiene la lectura y el hecho de imaginar este momento tan mío y de mi familia (Supongo que al contar esto ya los estoy exponiendo demasiado).

Avanzada la noche, llegó el momento tan esperado. Se iba a proyectar el video que le teníamos preparado con fotos de mi madre desde su 1ra. Comunión hasta el fin de semana anterior a su fiesta. Cuando en la quinta de unos familiares, le sacamos fotos con sus hermanos sin que ella se diera cuenta del objetivo final de aquella producción. Rápidamente se apagaron las luces principales del parque, solo quedaron encendidas las lámparas chinas y las velas en las mesas iluminando de forma cálida solo lo necesario. Parecía ensayado, pero todos los invitados formaron una especie de auto-cine (Sin autos) en el parque, la imagen era tan plena, todos vestidos en tonos claros, sentados en semicírculo, enfrentados a una pantalla perfectamente desplegada, envidia de cualquier cine de barrio.
Los invitados empezaron a vivar: - "que empiece, que empiece..." Apenas apareció su nombre completo en la pantalla gigante: "Gloria Maria de la Asunción Bouzada de Calvo" (Aja leyeron bien, no es un chiste, es su nombre completito) pude advertir que mi madre empezaba a secarse sus 1ras. Lágrimas, segundos después la catarata fue incontenible. Era tan movilizador ver pasar en apenas 10min toda una vida, cada momento compartido, las vacaciones, los cumpleaños, las navidades, el 1er día de clases, etc., etc. y etc.
Mientras trascurría el video, pensaba en la cantidad de veces que lo había visto días antes del evento, como para que la emoción no me jugara una mala pasada enfrente de mis familiares, pero inevitablemente cada vez que lo veía, no podía contener mis lágrimas. Recuerdo la mañana, previa al festejo, cuando ingenuamente se lo mostré a mi padre (Un excelente hombre pero de lo más parco en cuestión de emociones) como si fuera una pasada técnica de algunos de mis espectáculos y ante mi asombro observé como luchaba contra su propia emoción. Esa mañana supe que no me había equivocado, que había hecho las cosas bien, me sentía orgulloso de mí por más que nadie me lo dijera. Tan orgulloso como si les hubiese regalo un viaje a Londres con todos los gastos pagos.
Que lindo momento fue ver a todos mis familiares desde otro lugar, como solo los veía en algunos eventos importantes, como algún que otro casamiento, graduaciones, año nuevo, que se yo, muy pocas veces. Aunque en este caso con la informalidad de un cumpleaños veraniego, pero con la misma intensidad de aquellos eventos "cumbre" en la vida de una persona. Disfrutando, sin ningún atisbo de especulación, dejando transitar su memoria emotiva a través de cada momento de la vida de mi madre, retratados por la cámara de mi padre (Ex fotógrafo) y viéndose reflejados en algunas fotografías. Tal vez un poco cambiados por la vestimenta que se usaba en los años 70, más gordos, más flacos, con más o menos pelo, o con los típicos peinados de los 80, pero siendo ellos.. 100% "ellos". Sin fotoshop, sin filtro, sin querer "ser", estuvieron ahí, dentro de esas fotos de calendario. Y años más tarde, estaban nuevamente allí, en vivo y en directo, esa noche, junto a mi madre, junto a su corazón y por carácter transitivo junto a mí.

Me hace bien pensar de esa forma, en aquella noche de hace 2 años atrás. No me gusta la gente que se queda detenida en los recuerdos del pasado, pero éste me hace bien, me sana en momentos llanos como el de la noche del 3 de febrero de 2010, en la que se festejaba el cumpleaños numero 62 de mi madre. Con la felicidad de verla cumplir más años y el sentimiento de culpa que no me deja disfrutar plenamente de mi vida diaria; por los menos por estos tiempos. Se que pasará, aunque para que ello ocurra tengo que trabajar en el cambio y en eso estoy amigos. De hecho hoy en día, a dos años de aquella noche especial, escribir este post es parte de mi cambio.


Continuará...